Los dos principales componentes del entorno natural son los ecosistemas, donde confluyen materia viva, suelo, agua y atmósfera y los depósitos de materiales. Los recursos naturales y los ecosistemas se están consumiendo y contaminando de manera aguda e irreversible, debido a las actividades antrópicas que alteran y transforman el entorno natural en las dimensiones local, regional y global (ocupación de suelos, contaminación atmosférica e hídrica, deterioro de los ecosistemas primitivos del área ocupada, afectación de depósitos de materiales, alteraciones de los ecosistemas como cambio climático, efecto invernadero, etc.). El uso y consumo sostenible de los recursos naturales debería respetar reglas básicas del manejo y preservación ambiental, como una tasa de producción y disposición de residuos, menor que la tasa de absorción por parte del medio natural. El estudio y control de la contaminación ambiental permite caracterizar las fuentes generadoras de la misma para realizar diagnósticos acertados y así poder proponer soluciones o alternativas ambiental y economicamente sostenibles y apropiadas a la realidad local y regional.
